ACTUALIDAD

Narrativa

Poesía

Artes visuales

Artículos y ensayos

08 noviembre 2015

Poesía de David González

b l i n d d a t e | Azlan MAM08

Orgánica beatitud

mis curvaturas del cuerpo

cuasi aplacadas olas pellejos

en deslizamiento indispensable

astronómicamente denominado

aberración de la luz.


***

Goya no dibujaría

los perros gordos del miedo

ni nuestra pérfida ceguedad,

únicamente el poema

parece intuirlo.


***


Le queda una hoja en blanco

empieza a crepitar

como una moneda de 1 centavo

su angustia enjuagada

por lavanderas de pájaros ofensas.

Se reconoce una epidermis variable

sus frases ya fueron pronunciadas

palabras de muertos que cree propias.

Sin presentirlo

ella carga un vértice de muchedumbre.


***


Hipocresía

Con brillo lujurioso

tanteando los bordes

comensales mendrugos

de esta cena demencial

comulgan entre moscas

y se hurtan los secretos

masticándose a si mismos.


 SOBRE EL AUTOR


 DAVID GONZÁLEZNacido en 1979 en Capital Federal, actualmente reside en Viedma, Río Negro, Argentina.

Publica textos y poesía en suplementos culturales, revistas, diarios, paginas webs. Sube textos y poemas a su blog www.fragmentario.blogspot.es. Ha publicado poemas en la antología Letras de la Comarca (Editorial Del Valle Bajo). En busca de la poesía que trasciende los textos.

Comentarios y contacto: homerals2@gmail.com 

12 mayo 2015

El dolor del mundo cotidiano en “Altura y Pelos”

Dezeen Strawscraper | Belatchew Arkitekter

El poeta peruano César Vallejo (1892 – 1938) es considerado como uno de los más grandes e innovadores poetas latinoamericanos del siglo XX. Sus obras poéticas pasaron por tres etapas: modernista, vanguardista y revolucionaria. El poemario Poemas humanos, escrito al final de su vida y publicado póstumamente, incluye el poema “Altura y pelos” que es de índole vanguardista y revolucionaria (social). El tema central del poema es el dolor de nacer en un mundo cotidiano. En el título del poema, la palabra “altura” sugiere la grandeza figurada del individuo y “pelos” la realidad dolorosa de que la grandeza física se limita a la altura de la cabeza con algo tan mundano como el cabello.

El poema se desarrolla en un espacio urbano e inicia con la voz poética preguntando, “¿Quién no tiene su vestido azul? / ¿Quién no almuerza y no toma el tranvía, / con su cigarrillo contratado y su dolor de bolsillo?”, en estos versos, la voz poética habla de la cotidianidad del hombre común, de la posesión básica e indispensable como lo es la vestimenta, al igual de la necesidad de alimento y transporte, de los pequeños placeres o adicciones (fumar), y de los problemas económicos (dolor de bolsillo). El trasfondo de estas preguntas es de quién no hace lo habitual, por lo que la voz poética responde “¡Yo que tan sólo he nacido!” En esta exclamación repetida, enfatizando el dolor, la voz poética se refiere a la soledad física en la que ha nacido, que nació solitaria dentro de lo cotidiano.

En la segunda estrofa, la voz poética agoniza más y ahora cuestiona las acciones intimas de los individuos como el de enamorarse (“¿Quién no escribe una carta?”) y de la relevancia de tales individuos (“¿Quién no habla de un asunto muy importante,”) dentro de una monotonía (“muriendo de costumbre”) donde todo lo que le sucede o dice, se repite y le suceden a todos (y llorando de oído?). La voz poética una vez más responde doliente dos veces, “¡Yo que solamente he nacido!” En esta exclamación, le duele el hecho de haber nacido, involuntariamente, dentro cotidiano.

En la tercera y última estrofa, la voz poética cuestiona la falta de identidad propia del individuo (¿Quién no se llama Carlos o cualquier otra cosa?”) y la aceptación de lo establecido, de utilizar el lenguaje para definir las cosas (“¿Quién al gato no dice gato gato?”). A diferencia de las estrofas previas que repiten sus últimos dos versos, en ésta concluyente, hay una pequeña diferencia. El penúltimo verso exclama “¡Ay, yo que tan sólo he nacido solamente” y en el último verso “¡Ay!, ¡yo que sólo he nacido solamente!”, aquí la voz poética enfatiza la impotencia en el “¡Ay!” en una breve pausa con el uso de la coma, dando una conclusión aún más dolorosa.

En estos versos finales, donde combina las interpretaciones de nacer “solo” (de soledad) y “solamente” (únicamente), la voz poética da entender que el simple hecho de nacer, el individuo está condenado a vivir en un mundo cotidiano, donde estará solitario; la voz poética quiere simplemente quitarse toda esa culpabilidad de haber nacido solitaria e involuntariamente dentro de la cotidianidad del mundo.


 SOBRE EL AUTOR


 ELVIS DINO ESQUIVEL(Estados Unidos, 1986) Poeta y actor. Licenciado en Historia y Lengua y Letras Hispánicas (CSU Fullerton). Es veterano de la Marina-Armada estadounidense y participó en la guerra de Iraq. Entre sus obras se encuentran, Llantos del silencio (Solar Empire Publishing, 2011) y Sólo lloré en otoño (Solar Empire Publishing, 2008), además sus poemas se han publicado en diversas antologías de Argentina y Chile. Algunas de sus actuaciones en el cine incluyen Ted 2, This Is Our Time, The Insomniac. Actualmente reside en Santa Ana, California. Para más información visite elvisesquivel.com.

Análisis de "El gato negro" de Edgar Allan Poe

The Black Cat | Anna Pędzik

"El gato negro" de Edgar Allan Poe no es un relato tan conocido como otros del autor, pero es uno de los más llamativos de su producción. Fue publicado en el periódico Saturday Evening Post de Filadelfia el 19 de agosto de 1843. En este se narra la historia de un hombre que vive junto con su esposa, y varios animales, entre los que destaca un gato. Es una vida bastante hermosa pero la bebida hace sus estragos y la historia se va haciendo cada vez más precipitada.

Poe examina la psicología humana profundamente, describiendo con su narrativo los más profundos procesos del interior de la persona, esos sentimientos que pueden surgir en cualquier momento como respuesta a un acontecimiento. En su cuento, el personaje es usado como un vehículo para representar las consecuencias que puede traer el abuso de alcohol. El narrador cuenta como gracias a la alcohol su vida se fue transformando poco a poco, dando lugar a a su trastorno y a la aparición del  desprecio hacia al animal, así como  las actitudes impulsivas e iracundas.  Ciertamente el narrador hace alusión a su gran amor por los animales, pero gracias a su vicio, este afecto da un giro de 180 grados y termina en rencor, alimentado por el desespero y la intolerancia,  lo que lleva incluso a actitudes perversas y que ponen en duda la integridad mental del individuo.

Precisamente, las actitudes que toma el hombre no son de una persona sana mentalmente. Pero es que su caída en las manos del alcohol, no le permite actuar como es debido. La actitud sádica e impulsiva y los deseos de deshacerse del animal de la forma en que lo hace dan muestra de su falta de lucidez.  El gato sólo era un animal común y corriente, pero no para su ya dañado juicio, y eso es lo que lo lleva a hacer lo que hace.

El hombre termina ahorcando al animal, para darle fin a todo su sufrimiento. Pero no todo lo extraño termina allí, en cambio se hace mucho más extraño con la aparición de extraños acontecimientos luego de ello. Su casa se incendia y el gato es encontrado dentro de la habitación. Aunque impactado al principio, el hombre termina por convencerse en pensar que alguien debió haberlo utilizado para despertarlo  a él y a su mujer mientras su casa estaba en llamas.

Cuando aparece el nuevo gato en la vida del hombre, un hecho misterioso, la historia se repite. Los mismos deseos embargan al hombre y le dan la idea de deshacerse ahora del nuevo gato. Pero las consecuencias de su intolerancia hacia el animal terminan en un peor escenario: cuando su mujer se atraviesa en el medio, su actitud perversa y sádica hace que se descargue con ella y la asesine. Ya en este punto, el horror se hace evidente en la historia.

Son ya dos acciones desmedidas como consecuencia de su locura, pero el hombre no se preocupa realmente por ello y esconde el cadáver de su mujer en la pared. Cuando más tarde es visitado por los fiscales para investigar la "extraña desaparición" de su esposa, su actitud serena se vuelve de vital importancia para tratar de convencer a los policías que todo está bien. Pero al final el mismo termina por descubrirse a si mismo, tras hacer que la pared se rompa y con ello libere el cadáver y, con un chillido "infernal" como el dice, el gato que tanto problemas le ha traído.

En este punto del relato la aparición del animal guarda relación con lo estipulado al principio: los gatos son en verdad en brujas disfrazadas. Bruja o no, lo cierto es que el gato termina convirtiéndose en una especie de castigo del que no puede deshacerse y lo que demuestra que le ha sido imposible salir ileso de sus incorrectas acciones. Es por ello, que las palabras con las que termina el relato, no pueden ser más significativas: «había emparedado al monstruo en la tumba».

Otro punto importante que hay que notar es que, en contraste, este relato tiene características que lo hacen similar a "El Corazón delator", otra de las obras de Poe. En ambos relatos, el narrador cuenta la historia de lo que le sucedió; hay la presencia de un detonante que trae como ln consecuencia la actitud del personaje, en el corazón delator, se trata del ojo del anciano. Finalmente, hay un abrupto desenlace que termina por sacar a luz sus sucias fechorías (el latido del horrible corazón del anciano, en el caso del corazón delator).

Ambos son relatos prácticamente hermanos, que nos muestran de una manera un tanto espeluznante, cuáles pueden ser las consecuencias de las no tan sanas actitudes del ser humano.

***

¿Y a a ti que te pareció el relato? ¿Hay alguna otra forma de comprender la psicología humana?


 SOBRE EL AUTOR


 CÉSAR RAMÍREZ, venezolano, estudió en la Universidad de Carabobo. 

09 mayo 2015

La importancia de las obras poéticas de Andrés Bello en la literatura latinoamericana

Andrés Bello | Raymond Monvoisin

Andrés Bello es sin duda una de las figuras más importantes e influyentes en la escena literaria de Latinoamérica, debido a su amplia obra que engloba las dinámicas más significativas vividas y experimentadas por él, en distintas épocas y distintos continentes. Bello, un pensador serio, profundo y disciplinado, de extensos conocimientos y con clara disposición al dominio de las leyes y del pensamiento humano, también poseía una gran sensibilidad por la naturaleza y la condición humana de sus conciudadanos, expresada muy claramente en sus múltiples obras poéticas.

La obra poética de Andrés Bello, está más que todo compuesta por poemas y silvas, todas cargadas de un gran amor por la literatura, un enorme entusiasmo por las ideas generosas, por el anhelo de crecer y de servir al prójimo. Si bien la mayor parte de su vida se desarrolló en el extranjero, sobretodo en Chile durante su etapa final, sus escritos siempre estuvieron profundamente cargados de atributos y cariños a su patria natal Venezuela, y siempre supo plasmar en su poesía la más hermosa expresión de nacionalismo y amor al terruño natal que jamás se haya escrito.

En efecto, Bello nunca desaprovechaba una oportunidad para hablar de las maravillas de su tierra natal, enmarcada siempre en su ineludible amor por la naturaleza; el paisaje de esta tierra madre que se convertirá en el tema fundamental de sus más grandes poemas. De allí que utilice la poesía como el medio para difundir su pensamiento, pues le concedió la oportunidad de expresar cada una de las cosas que sentía por su amado país, cada pensamiento y emoción que ese mundo único dejaba dentro de su ser y que sería el origen de su propia corriente romántica y neoclásica en Latinoamérica.

Dentro de sus obras más destacables, como lo son Alocución a la Poesía (1823) y Silva a la Agricultura de la Zona Tórrida (1826) se evidencia la intención de Bello en llamar la atención de los latinoamericanos acerca de las posibilidades que tenían para desarrollar una próspera y renovada agricultura, de producir lo necesario para su propia subsistencia, criticando a aquellos que preferían dejarse llevar por una vida citadina, entregada a los vicios. Desde este punto se pueden denotar dos de sus más característicos rasgos neoclasistas: su gusto por la enseñanza moral y su profundo amor por el campo.

Los efectos que las obras de Bello tendrían sobre la sociedad y la literatura serían inevitables, sobretodo en el contexto de emancipación independentista en el que se desarrolló y que le permitió elevar el nivel del valor cultural de las naciones con pensamiento rebelde y con un increíble amor hacia la madre tierra que los vio nacer. Tanto fue su importancia, que se convertiría en luminaria de inspiración para futuros escritores venezolanos como Fermín Toro, Cecilio Acosta, Mariano Picón Salas, Arturo Uslar Pietri, Luis B. Prieto, Rafael Caldera o Rómulo Gallegos. Este último, Nos presenta en gran parte de sus obras más trascendentales, como Doña Bárbara, un particular énfasis en ese amor hacia la naturaleza y al campo, puesto en un contexto de batalla ideológica que nos da una muy clara y evidente reminiscencia de esas arraigadas ideas bellistas, de esa influencia neoclásica patriota y latinoamericana que Andrés Bello tanto enarboló y desarrolló en cada uno de sus poemas y escritos.

El alcance del trabajo de Andrés Bello dentro del desarrollo literario y del idioma en Latinoamérica es prácticamente inconmensurable, pues se convirtió en el bastión, en la piedra angular de muchas de las ideas de reivindicación de la patria grande, llegando a formar parte incluso en la inspiración y progreso de esa corriente tan enorme como lo es el realismo mágico en América latina, que si bien posee diferencias con el neoclasismo, mantiene clara y evidentemente esas ideas de exaltación de la belleza natural americana y el orgullo de las luchas emancipadoras, vistas desde el naturalismo más estricto, hasta la más abstracta idealización de las emociones y del ser.


 SOBRE EL AUTOR

 ELVIS DINO ESQUIEL, (Estados Unidos, 1986) Poeta y actor. Licenciado en Historia y Lengua y Letras Hispánicas (CSU Fullerton). Es veterano de la Marina-Armada estadounidense y participó en la guerra de Iraq. Entre sus obras se encuentran, Llantos del silencio (Solar Empire Publishing, 2011) y Sólo lloré en otoño (Solar Empire Publishing, 2008), además sus poemas se han publicado en diversas antologías de Argentina y Chile. Algunas de sus actuaciones en el cine incluyen Ted 2, This Is Our Time, The Insomniac. Actualmente reside en Santa Ana, California. Para más información visite elvisesquivel.com

07 mayo 2015

Conversar con Wilde

Oscar Wilde | Napoleon Saroni

Publicada en 1898, dos años antes de la muerte de Oscar Wilde, La decadencia de la mentira (Acantilado) se erige como un canto a la creación pura, a la belleza artística y al poder transformador del Arte. Se trata de un delicioso diálogo al estilo platónico con todas las trampas argumentales del filósofo griego. Con todas las modificaciones de la conversación para que el interlocutor diga, exactamente, lo que el autor quiere que diga para la correcta evolución del discurso del emisor. Con toda la diversión que la dialéctica platónica proporciona.

Trazando un posible paralelismo, Cyril, el personaje creado por Oscar Wilde, se convierte en ocasiones en el sofista Hipias de Élide para alimentar el canto a la belleza de Vivian:

“Si no es posible hacer nada para controlar, o al menos modificar, nuestra monstruosa devoción por los hechos, el Arte se volverá estéril y la Belleza desaparecerá de la faz de la tierra.”

En otras ocasiones, Cyril se torna en Ion de Éfeso, el rapsoda que planteó a Sócrates la duda sobre el origen de sus poesías, si se trataban de una creación artística o bien un producto de inspiración exterior. Wilde nos dibuja un personaje antinaturalista que defiende el arte como una creación pura, como un ejercicio absoluto de creatividad del artista, sin concretar el origen de esta creación. Este dilema platónico no le interesa a Cyril para quien lo verdaderamente importante es la creación.

“Crear significa urdir maravillosas mentiras para convertir el mundo en un lugar digno de nuestro asombro.”

Acantilado Acantilado El arte tiene que abrirnos los ojos y hacernos ver que la naturaleza, a pesar de la fascinación momentánea que nos produce por su inmensidad y su belleza salvaje que tanto cantaron los románticos, es en el fondo imperfecta y, por consiguiente, fea. El arte, prosigue Wilde a través de Vivian, tiene la función de intentar hacer el mundo mejor. Y por mejor, se entiende más bonito, no más justo. El concepto de justicia que Platón trazaba en La República y que conocíamos a través del diálogo con Glaucón, no tiene cabida en el pensamiento hedonista, elitista e individualista de Wilde. ¿Por qué debería tenerlo?

“Lo que esperamos de la literatura es la distinción, el encanto, la belleza y la capacidad creativa. No que nos torturen o nos asqueen con el relato de las andanzas de las clases inferiores”, afirma Vivian olvidando la necesidad, catártica y movilizadora, del retrato de las clases inferiores.

Aunque solo sea para dar a conocer la cruda realidad que es intrínsecamente camuflada u olvidada, convienen autores como Zola, Orwell, Tressell y demás para poner al descubierto las vergüenzas del sistema.

Pero, principalmente, en este texto, Cyril se disfraza del segundo Hipias y genera el diálogo sobre la mentira. La mentira entendida como la creación pura, sin interferencias ni imperfecciones impuestas por la realidad. “La moda de mentir ha caído casi en el oprobio”, afirma Vivian. La sociedad ha matado la mentira y ha caído en “el desconsiderado hábito de la exactitud.” Y no se debe caer en la tentación de creer que la mentira está salvada porque los políticos la preservan, esta duda ya la plantea Cyril y Vivian la bandea diciendo que los políticos no mienten, no crean, solo tergiversan la verdad, oscurecen el pensamiento.

Siguiendo con la idea de la necesidad de recuperar la mentira, Vivian hace un repaso de literatos internacionales que han cometido la desfachatez de caer en el verismo. El célebre doctor Jekyll de Robert Louis Stevenson, “se parece peligrosamente a un experimento extraído de la revista médica The Lancet”; “Henry James escribe ficción como si fuese un penoso deber”; Guy de Maupassant “despoja a la vida de los pocos harapos que todavía la cubren para mostrarnos llagas repugnantes y heridas purulentas”; los personajes de Zola “tienen vicios anodinos y virtudes más anodinas aún.” Y, por consiguiente: “las crónicas de sus vidas carecen del menor interés.”

El realismo es una burda imitación de algo que, según Vivian, según Wilde, no existe porque la naturaleza “es una creación nuestra y cobra vida en nuestros cerebros. Las cosas existen porque las vemos, y lo que vemos o cómo lo vemos depende de las artes que han influido en nosotros.” Es, pues, solo gracias a la mentira, a la creación pura y consciente, que podemos acceder a la belleza y, al mismo tiempo, contribuir a la creación de nuestra percepción de la realidad. Y si Wilde está en lo cierto y de nosotros depende la belleza de los años venideros, debemos preguntarnos si estamos haciendo lo suficiente o si nos espera un mundo de feísmo regido por una realidad sucia y carente de belleza.


 SOBRE EL AUTOR

 ROGER SIMEON es licenciado en Filosofía (Universitat de Girona) y Periodismo (University of Stirling). Autor y dramaturgo que ha estrenado obras en Barcelona (Tu i Jo, Els Convidats), Londres (You and Me) y Nueva York (Los columpios). Creador del blog literario 'Fitxes de lectura' y del teatral 'Moments de Teatre'. Para más información visite Rogersimeon.com.

La obra literaria Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer | Valeriano Bécquer

No he podido intentar desentrañar aquí todas sus rimas pues éstas son muchas, y es por ello que me visto obligada a hacer una selección: I, VII, XI, XVII, LIII, LVII, LXXVI. Me gustaría resaltar la labor de los amigos del poeta, pues fueron ellos los que ordenaron las rimas según los temas, y especialmente considero un acierto situar como primer poema la Rima I, ya que aunque esta no sea de una gran extensión, si que en ella podemos entrever la esencia del pensamiento becqueriano.

Hasta hace poco se consideraba a Bécquer casi exclusivamente como un autor de poemas, hoy se valoran en su justa medida sus leyendas, de clara inspiración popular y narraciones, en las que se aprecia una eminente parte poética. En su biblioteca sevillana se encontraban libros de Chateaubriand, Victor Hugo y Walter Scott, y también los españoles Espronceda y Zorrilla, entre otros.

Entre sus grandes proyectos se encuentra “La historia de los templos de España, cuyo modelo es “El genio del cristianismo” de Chateaubriand, pero sólo consiguió publicar un tomo dedicado a Toledo, fue también analista de su propia obra, fruto de ello son las “Cartas literarias a una mujer” (1860 – 1861), donde expone sus ideas sobre la creación artística, en esta línea encontramos también la “Introducción Sinfónica al Libro de los gorriones”, o su reseña a la obra de su amigo Augusto Ferrán.

Su obra ha marcado a autores posteriores como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Alberti, Lorca, Cernuda, Salinas ... Cabe decir que el orden de las Rimas, no fue el del autor, sino el de sus amigos cuando publicaron su obra, pues habían tenido a la vista el manuscrito del Libro de los Gorriones. De toda su producción, el propósito de este artículo son las Rimas, que podrían dividirse fundamentalmente en 4 temas, y a partir de aquí podemos aproximarnos a su idea de como concebía él la vida, la poesía y la creación en general.

- La poesía misma (Rimas I a la XI)
- El amor gozoso (Rimas XII a la XXIX)
- El desengaño y el dolor (Rimas XXX a la LI
- La angustia y la muerte (Rimas LII a la LXXVI)

El tema de la mujer es determinante en su obra. Augusto Ferrán contó que el poeta quemó unas cartas que el poeta consideraba dañinas para su honor, y mucho se ha especulado sobre su contenido. No obstante conocemos el nombre de algunas de las mujeres a las que amó, entre ellas destacan Julia Espín y Pérez Collbrandt, su gran amor, la que podría haber inspirado las Rimas, y su esposa Casta, parece ser que Elisa Guillén fue una invención de un estudioso del autor, y no estaría por tanto presente en la obra lírica del autor como se venía diciendo.


 SOBRE EL AUTOR


 DAVINIA ALBALAT 
 
Copyright © 2015 Laberinto de Letras | Diseño: CNX Productions | ISSN 2379-593X