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12 mayo 2015

Análisis de "El gato negro" de Edgar Allan Poe

The Black Cat | Anna Pędzik

"El gato negro" de Edgar Allan Poe no es un relato tan conocido como otros del autor, pero es uno de los más llamativos de su producción. Fue publicado en el periódico Saturday Evening Post de Filadelfia el 19 de agosto de 1843. En este se narra la historia de un hombre que vive junto con su esposa, y varios animales, entre los que destaca un gato. Es una vida bastante hermosa pero la bebida hace sus estragos y la historia se va haciendo cada vez más precipitada.

Poe examina la psicología humana profundamente, describiendo con su narrativo los más profundos procesos del interior de la persona, esos sentimientos que pueden surgir en cualquier momento como respuesta a un acontecimiento. En su cuento, el personaje es usado como un vehículo para representar las consecuencias que puede traer el abuso de alcohol. El narrador cuenta como gracias a la alcohol su vida se fue transformando poco a poco, dando lugar a a su trastorno y a la aparición del  desprecio hacia al animal, así como  las actitudes impulsivas e iracundas.  Ciertamente el narrador hace alusión a su gran amor por los animales, pero gracias a su vicio, este afecto da un giro de 180 grados y termina en rencor, alimentado por el desespero y la intolerancia,  lo que lleva incluso a actitudes perversas y que ponen en duda la integridad mental del individuo.

Precisamente, las actitudes que toma el hombre no son de una persona sana mentalmente. Pero es que su caída en las manos del alcohol, no le permite actuar como es debido. La actitud sádica e impulsiva y los deseos de deshacerse del animal de la forma en que lo hace dan muestra de su falta de lucidez.  El gato sólo era un animal común y corriente, pero no para su ya dañado juicio, y eso es lo que lo lleva a hacer lo que hace.

El hombre termina ahorcando al animal, para darle fin a todo su sufrimiento. Pero no todo lo extraño termina allí, en cambio se hace mucho más extraño con la aparición de extraños acontecimientos luego de ello. Su casa se incendia y el gato es encontrado dentro de la habitación. Aunque impactado al principio, el hombre termina por convencerse en pensar que alguien debió haberlo utilizado para despertarlo  a él y a su mujer mientras su casa estaba en llamas.

Cuando aparece el nuevo gato en la vida del hombre, un hecho misterioso, la historia se repite. Los mismos deseos embargan al hombre y le dan la idea de deshacerse ahora del nuevo gato. Pero las consecuencias de su intolerancia hacia el animal terminan en un peor escenario: cuando su mujer se atraviesa en el medio, su actitud perversa y sádica hace que se descargue con ella y la asesine. Ya en este punto, el horror se hace evidente en la historia.

Son ya dos acciones desmedidas como consecuencia de su locura, pero el hombre no se preocupa realmente por ello y esconde el cadáver de su mujer en la pared. Cuando más tarde es visitado por los fiscales para investigar la "extraña desaparición" de su esposa, su actitud serena se vuelve de vital importancia para tratar de convencer a los policías que todo está bien. Pero al final el mismo termina por descubrirse a si mismo, tras hacer que la pared se rompa y con ello libere el cadáver y, con un chillido "infernal" como el dice, el gato que tanto problemas le ha traído.

En este punto del relato la aparición del animal guarda relación con lo estipulado al principio: los gatos son en verdad en brujas disfrazadas. Bruja o no, lo cierto es que el gato termina convirtiéndose en una especie de castigo del que no puede deshacerse y lo que demuestra que le ha sido imposible salir ileso de sus incorrectas acciones. Es por ello, que las palabras con las que termina el relato, no pueden ser más significativas: «había emparedado al monstruo en la tumba».

Otro punto importante que hay que notar es que, en contraste, este relato tiene características que lo hacen similar a "El Corazón delator", otra de las obras de Poe. En ambos relatos, el narrador cuenta la historia de lo que le sucedió; hay la presencia de un detonante que trae como ln consecuencia la actitud del personaje, en el corazón delator, se trata del ojo del anciano. Finalmente, hay un abrupto desenlace que termina por sacar a luz sus sucias fechorías (el latido del horrible corazón del anciano, en el caso del corazón delator).

Ambos son relatos prácticamente hermanos, que nos muestran de una manera un tanto espeluznante, cuáles pueden ser las consecuencias de las no tan sanas actitudes del ser humano.

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¿Y a a ti que te pareció el relato? ¿Hay alguna otra forma de comprender la psicología humana?


 SOBRE EL AUTOR


 CÉSAR RAMÍREZ, venezolano, estudió en la Universidad de Carabobo. 

3 comentarios :

  1. Concuerdo contigo, la historia se asemeja a "Corazón delator". Me fascina como es que Edgar hace que el personaje nos cuente su historia de primera mano y se me eriza la piel al tratar de entender e imaginarme como es que el asesino justificaba su demencia y acciones. Sin dudas, de mis autores favoritos.

    Saludos.

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